Bullion vs. Premium: comportamiento en subidas y bajadas de spot
Qué ha rentado más en 20 años de plata
Muy buenas, amigos metaleros. Hoy quiero hablaros de bullion y premium, y de las diferencias que hay entre ambos — cómo se han comportado estos años pasados, en distintos mercados, de forma que todo esto os ayude a decidir vuestra estrategia de compra en plata.
Qué es el bullion
Su característica principal es que no tiene ningún valor numismático — vale lo que vale la plata que contiene. No cambia de diseño, o lo hace muy raramente: este año, por ejemplo, cambia la American Silver Eagle, pero es la primera vez que lo hace desde 1986. Las tiradas son muy numerosas. Su valor reside en la plata que llevan, con una pureza entre 0,800 y 0,925.
Hay dos tipos principales:
Bullion "de peso" (plata vieja)
Monedas circuladas o diseñadas para circular: duros, 5 francos franceses antiguos del siglo XIX, las 100 pesetas de Franco. Con un contenido en plata entre 0,800 y 0,925 — por debajo de eso, pierde el sentido, porque la idea es invertir en plata, no en otra cosa. La regla que yo manejo es esa: 0,800-0,925 es el margen donde nos movemos para comprar estas monedas. Menos de 0,800 es chatarra.
Bullion moderno
Monedas diseñadas exactamente para invertir en plata, por las casas de moneda más importantes del mundo, todas 999. La primera salió en 1978 (el balancín mexicano, aunque hubo una versión anterior en los años 40). Ejemplos: American Silver Eagle, Filarmónica, Maple Leaf, Arca de Noé, Canguros. Hablo únicamente de las de tirada normal con acabado brilliant uncirculated (BU), no de las versiones proof que muchas de estas series también tienen.
Ventajas: tienen mercado global y son fáciles de vender — llevas un duro del Centenario a cualquier numismática y lo conocen. Inconveniente principal: siempre conectado al spot, normalmente en torno a un 20% por encima si no hay escasez en onzas 999, y a precio spot (algo arriba o abajo) en plata vieja.
Puede desconectarse: en marzo de 2020, cuando empezó el COVID, la plata bajó hasta 11 dólares la onza, pero llegó un punto en que era imposible encontrar una onza física por debajo de 15-15,5 euros, subiendo rápidamente a 19 manteniendo un sobreprecio brutal.
Semipremium — no "premium" a secas
Premium puede confundirse con monedas proof, de tiradas ultracortas o coloreadas — no es a eso a lo que me refiero. Hablo de monedas con tiradas también amplias, que suelen cambiar de diseño (aunque no siempre — la Libertad no cambia), y que cuestan un par o tres de euros por encima del precio bullion de una American Silver Eagle o una Filarmónica. Ejemplos: Kookaburra, Panda, Libertad.
Sobre la Panda y sus tiradas millonarias: el mercado chino se mueve en miles de millones, y muchas de esas pandas se quedan para consumo interior — prácticamente ni cuentan de cara al mercado internacional.
Ventajas: tiradas más limitadas (con esa salvedad de la Panda), lo que les da valor de colección — la gente busca el diseño de cada año. Vienen en más formatos (2 onzas, 5 onzas). Mejor calidad de acuñación — se nota a simple vista.
Inconvenientes: hay que buscar al comprador adecuado. Si alguien no está atraído por este tipo de cosas, no le vas a vender una Kookaburra del 98 por encima del spot, y eso hay que tenerlo claro.
ADVERTENCIA: nunca vender plata a una tienda. El spread que te dan entre lo que compran y lo que venden es una auténtica locura — ni siquiera voy a entrar en detalle, no merece la pena. Mi recomendación: vender entre particulares, ventas privadas, con gente de confianza — hacer vuestro grupo de amigos coleccionistas o inversores. Eso sí. A una tienda, nunca.
El experimento: 4 momentos de mercado
Diseñé 4 escenarios de compra posibles, con ejemplos reales:
- Enero 2009 — spot 9,25€/oz — un mercado prácticamente desconocido, muy poca gente invertía en plata todavía
- Marzo 2010 — spot 12,43€/oz — el mercado empieza a explotar, casi un 30% de diferencia en apenas 13-14 meses
- Mayo 2011 — spot 24,8€/oz — el pico del ciclo, comprando en el peor momento posible
- Junio 2016 — tras el pico, varios años de precio lateral entre 15 y 20 dólares aproximadamente
| Junio 2021 | Enero 2009 | Marzo 2010 | Mayo 2011 | Junio 2016 | |
|---|---|---|---|---|---|
| Spot (€) | 21,71 | 9,25 | 12,43 | 24,8 | 14,94 |
| Duro | 16,8 | 75,00% | — | — | 46,09% |
| 100 pesetas | 11,2 | 89,83% | 72,31% | -13,85% | 43,59% |
| Filarmónica | 28 | 93,10% | 80,65% | -7,59% | 43,59% |
| Kookaburra 2009 | 42 | — | 153,01% | — | — |
| Kookaburra 2011 | 37 | — | — | 22,11% | 37,04% |
| Kookaburra 2016 | 35 | — | — | — | — |
| Panda 2008 | 50 | 163,16% | — | — | — |
| Panda 2010 | 50 | — | 185,71% | — | — |
| Panda 2011 | 50 | — | — | 42,86% | 47,06% |
| Panda 2015 | 55 | — | — | — | 100,00% |
| Libertad kg 2008 | 1800 | — | 246,15% | — | — |
| Rentabilidad spot puro | 21,71 | 134,70% | 74,66% | -12,46% | 45,31% |
Escogí una moneda de peso (paquillos/duros), la Filarmónica como representante de bullion moderno, un par de semipremium (Kookaburra, Panda), y una superpremium — una Libertad de kilo de 2008, con solo 2.000 unidades — para poner las cosas en perspectiva, aunque se sale un poco del estudio principal.
Nota sobre las fuentes de precio: los de 2009-2010-2011 los saqué de histórico de internet — foros de compraventa antiguos, noticias del sector de la época. Los de las Panda concretamente los referencié contra una tienda de numismática conocida, restando en torno a un 10% (a veces algo más) para acercarlos a un precio de trato entre particulares, ya que comprar en tienda suele salir algo más caro. Son precios razonables para representar cada momento, no una cifra exacta e indiscutible — cualquiera puede encontrar variaciones.
Enero 2009 — el mercado desconocido
Comprando spot puro en ese momento, la ganancia habría sido del 134,70% sobre el precio actual de referencia — sin comisiones, pura variación de índice.
El duro se compraba entonces a 9,6€, los paquillos a 5,9€, la Filarmónica a 14,5€ — y tanto duro como paquillos se comportaron de forma similar entre sí, pero peor que el spot puro: se gana, pero relativamente menos que lo que hace la propia plata.
¿Qué lo hizo mejor? La Panda: 163,16% — se compraba entonces a 19€. Casi un 30% más que lo sacado solo con el spot. El peso y la Filarmónica quedan en un rango similar, algo peor que el spot; la Panda, por encima.
Marzo 2010 — el despegue
Invirtiendo en este momento, la ganancia habría sido del 74,66% sobre spot puro — menos que en el escenario anterior, coherente con haber comprado ya más caro.
De nuevo, paquillos y Filarmónica replican el spot de cerca, sin mucha diferencia entre ellos. Pero mirando las monedas premium, la diferencia es brutal: 153% y 185% sobre lo invertido — no solo el 74% del spot, sino un 80% extra en semipremium, y en algún caso más de un 100% extra. La superpremium (la Libertad de kilo) llegó a un 246,15% — una locura, comparado con los 525€ de cierre en 2010.
Mayo 2011 — comprar en el pico
Aquí está el hallazgo más importante de todo el episodio. El precio en este momento era tan elevado que, invirtiendo en spot puro, se habría perdido dinero frente al spot actual de referencia.
¿Qué habría pasado con el peso? Habría replicado el spot — pérdida, así de simple, aunque algo menor en la Filarmónica (el bullion 999 protegió un poco más que las 100 pesetas), pero perdiendo dinero igualmente en ambos casos.
¿Y con el semipremium? Ahí es donde se saca la cabeza, y bastante: donde el peso perdía un 12%, el semipremium habría ganado un 22%. Y con las Pandas, más todavía — 42% frente a ese -12%, una diferencia de 55 puntos. No solo se habría protegido la inversión comprando en el peor momento posible — se habría sacado rendimiento real.
Junio 2016 — la consolidación
Comprando en este punto intermedio del periodo de precio lateral, la ganancia sobre spot habría sido del 45,31%.
Aquí, peso y Filarmónica quedan perfectamente alineados con el spot — referenciados casi uno a uno. La Kookaburra tuvo un comportamiento algo peor que el resto (37,04%), probablemente porque ha dejado de ser una de las series de referencia — quien busca semipremium ahora mira más hacia la Queen's Beast, la Panda o la Libertad. Es cuestión de moda, y la Kookaburra ahora mismo no la tiene. La Panda, en cambio, mantuvo el tipo — prácticamente duplicó su precio de 2015.
En conjunto, en este escenario no hubo grandes diferencias entre bullion y premium — los dos se movieron parecido a lo que dio la propia plata.
Conclusiones
Repasando los 4 escenarios: en el mercado inicial, semidesconocido, el peso y el bullion se comportan peor que el premium — el peso sigue el spot razonablemente, pero el premium gana:
- Spot muy abajo (2009): peso y bullion se comportan peor que el premium.
- Spot bajo pero al alza (2010): el premium se comporta muy bien. El peso replica el spot. El bullion mejora al peso.
- Spot en máximo histórico (2011): peso y bullion pierden dinero replicando el spot, el premium gana — la Panda compensa mucho mejor que la Kookaburra.
- Spot deprimido (2016): peso, bullion y semipremium se comportan de forma similar, replicando el spot.
Peso y bullion: replican el spot. El bullion se comporta algo mejor que el peso en mercados bajos pero alcistas. No conservan valor si se compran en picos de precio.
Premium: funciona bien en cualquier escenario. Como mínimo replica el spot en mercados estacionarios. Resultado extraordinario en mercados bajos al alza.