
A pesar de la reanudación de los flujos del oleoducto saudí, los precios del flete y el diésel se mantienen elevados, señalando una persistente escasez en el mercado petrolero. Los costes de flete de buques cisterna VLCC (Very Large Crude Carriers) alcanzan máximos históricos debido a la tensión geopolítica en el Golfo Pérsico, con buques varados limitando la oferta global de transporte de larga distancia. Los armadores que se arriesgan a navegar hacia el Golfo obtienen recompensas sin precedentes, con ganancias diarias en rutas Golfo-China alcanzando niveles extraordinarios. Esta dinámica refleja un mercado petrolero más tenso de lo que sugieren los datos de producción, con el flete actuando como indicador adelantado de la verdadera escasez.
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